Aun siendo el más bello y poético libro del Antiguo Testamento, el Cantar de los cantares también es el más desconocido y, quizá, el más incomprendido de la Biblia. Todos quedan fascinados con su lectura, pero muchos retroceden asustados por la osadía con la cual comenta sobre el cuerpo, el erotismo, el sexo y el amor. Otros, desde los tiempos antiguos, tratan de soslayar el escándalo que el libro puede provocar, recurriendo a interpretaciones religiosas que suavizan la crudeza del texto y, en cierta forma, espiritualizan todo cuanto dice.